EL SALUDO AL SOL – Ejercicios de relajación –

El Saludo al Sol es una práctica de Yoga habitual y se puede practicar en cualquier momento.

Beneficios del saludo del sol:
Es ideal para empezar el día porque te llena de energía y por la sensación de bienestar.
Te enseña las técnicas de respiración gracias a que te exige controlarla en todo momento.
Al realizarse ejercicios de respiración, aumenta la capacidad pulmonar.
Sirve para estirar y flexibilizar tu cuerpo: articulaciones y músculos.
Los músculos, tendones y ligamentos de la cadera se activan en todas las posturas por lo que reducen las lesiones de cadera y las molestias en los riñones si caminas mucho.
Si la practicas al levantarte podrás empezar el día con la mente abierta, concentrada y enfocada en aquello a lo que quieras dedicar tu día.
Fortalece los músculos de la espalda, que sirve para prevenir lesiones, dolores y molestias.
Flexibiliza los músculos del cuello, y los fortalece, reduciendo los dolores de cabeza provocados por contracturas en dichos músculos.

01 Instrucciones: Ponte de pie, bien estirada y recta la columna, y las piernas pegadas. Junta las palmas de las manos a la altura del corazón. Cierra los ojos para concentrarte y realiza un ciclo de respiración 5-10-10 (inspirar-aguantar-expulsar). Cuando expulses el aire completamente es el momento de pasar a la segunda postura. 02 Instrucciones:
Inspira mientras realizas los siguientes pasos.
Manteniendo las manos juntas, levanta los brazos todo lo que puedas y estíralos.
Cuando llegues a arriba del todo, arquea la espalda hacia atrás. Empuja la cadera hacia delante, y los brazos hacia atrás.

03 Instrucciones:
Expulsa el aire mientras te doblas hacia delante, echando el hueso del pubis hacia atrás. Mientras te doblas hacia atrás, mantén la espalda recta, y la cabeza entre los brazos.
Mantén las piernas rectas hasta que los dedos toquen el piso. Lo normal es que dobles las rodillas, pero con el tiempo conseguirás hacerlo bien. Trata de que la frente y las rodillas se toquen.
Expulsa el aire que quede en tus pulmones.

04 Instrucciones:
Desde el final de la tercera postura, echa la pierna derecha tan atrás como te sea posible, mientras doblas la rodilla derecha.
Estira la pierna derecha, apoya los dedos del pie en el piso y echa hacia atrás el talón, para estirar más el gemelo y demás músculos de la zona.
Levanta la espalda y la cabeza y mira al frente.

05 Instrucciones:
Como resultado de la anterior postura, tienes ambas manos apoyadas en el suelo. Utiliza ese apoyo para desplazar la pierna izquierda hacia atrás.
Levanta la cadera todo lo posible, mientras te apoyas en las manos y los pies.

06 Instrucciones:
Baja al suelo mientras tomas aire otra vez.
El cuerpo tiene que estar casi paralelo al suelo cuando dobles las rodillas, las apoyes, y a continuación apoyes el pecho y la cabeza.
Las caderas y el abdomen tienen que estar algo levantados.

07 Instrucciones:
Estira tus piernas acercando la cadera a la posición de las manos. Apoya tu abdomen sobre el piso.
Manteniendo las manos apoyadas, estira la espalda y arquéala hacia atrás. Las piernas tienen que estar tocando el piso, estiradas. Echa hacia atrás también la cabeza.

Repetir la postura Adho Mukha Svanasana
Repetir la postura Ashwa Sanchalanasana
Repetir la postura Padahastasana
Repetir la postura Hasta Uttanasana
Exhalar y volver poco a poco a la postura de pie. Bajar los brazos al lado del cuerpo y juntar las palmas de las manos.

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